La “Dirección por Reactividades”:

Un nuevo punto de vista para la gestión

 
 

Como todos sabemos, en las últimas décadas la actividad empresarial se ha visto forzada a adaptarse a un entorno socioeconómico cada vez más inestable. Esta circunstancia, sin duda ha jugado un papel determinante en la aparición y proliferación de nuevas técnicas de gestión que, con éxito desigual, han tratado de aportar soluciones a todos aquellos problemas con los que la empresa ha debido lidiar. El aumento de la competencia a escala nacional e internacional, la ampliación de mercados, el imparable desarrollo de las tecnologías productivas y comunicativas, la aparición de nuevos valores sociales tales como el multiculturalismo, la exigencia de reconocimiento, la demanda de participación de las bases, el ecologismo, el feminismo, etc., ponen encima de la mesa del ejecutivo cuestiones insorteables, que cada vez resultan más difíciles de clasificar, seleccionar, ordenar, y aún más, de utilizar, debido principalmente al volumen de información que debe ser procesada a diario, y al extenso número de variables que deben ser ponderadas a lo largo de cualquier proceso de decisión. 
 

Es para enfrentarse a este entresijo de “inputs”, que nos complace presentar un punto de vista fresco y novedoso aportado por Juan Luis Carratalà: la dirección de empresas y de equipos a través del SEITAI, o lo que es lo mismo la “Dirección por Reactividades” (en adelante DpR).   
 

Pero, ¿cuál es el contenido concreto de tan extravagante nominación? Pues bien…partiendo de la premisa esencial de que la empresa, ideada por el hombre, no puede funcionar con reglas ajenas a las que gobiernan la naturaleza de su propio inventor, se propone un marco de referencia inspirado en una disciplina japonesa surgida del pasado siglo, el SEITAI, a través de las enseñanzas de la cual se descubre un modelo que permite ordenar y utilizar las técnicas de gestión de siempre en cinco áreas básicas.  La correcta instrumentalización de estas 5 áreas, o 5 frentes, debiera permitir a la empresa moverse dentro de su mercado con cierta facilidad, siempre que esta sea sincera y realista en los análisis.

El SEITAI sostiene que el individuo, para vivir sano, ha de responder con flexibilidad a los cambios surgidos en su entorno a través de cinco direcciones esenciales: la vertical, ligada a la capacidad de pensar; la frontal, relacionada con el nivel de actividad; la lateral, relacionada con la emotividad y la comunicación; la rotatoria, relacionada con la competitividad y la capacidad de reaccionar con rapidez; y la central, relacionada con la razón de ser de las cosas y la continuidad de la especie. Todas ellas están vinculadas a los sistemas biológicos, motrices, energéticos y psicológicos que presiden las manifestaciones de cualquier ser vivo. Pues bien, este es el modelo en el que se basa la DpR. Es decir, a través de un proceso de transposición preciso, se postula que, de la misma forma que ocurre con el individuo, también la empresa debiera poder responder con flexibilidad a los cambios surgidos en su entorno a través las cinco direcciones descritas. Ahora bien, ¿están las empresas de hoy en día preparadas para responder y tener éxito en esos cinco frentes de batalla, asegurando así la viabilidad y la continuidad de su proyecto a largo plazo? ¿En qué medida han dotado de recursos y capacidades a cada uno de ellos con el fin de garantizar su victoria?...

Este libro pretende arrojar luz sobre todo ello.

 

© Juan Luis Carratalá 2007